Mi?rcoles, 30 de abril de 2014
Publicado por GEGM_81 @ 1:26  | Biografia - Su vida
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HOMILÍA DEL SANTO PADRE FRANCISCO
Plaza de San Pedro
II Domingo de Pascua (o de la Divina Misericordia), 27 de abril de 2014



En el centro de este domingo, con el que se termina la octava de pascua, y que san Juan Pablo II quiso dedicar a la Divina Misericordia, están las llagas gloriosas de Cristo resucitado.
Él ya las enseñó la primera vez que se apareció a los apóstoles la misma tarde del primer día de la semana, el día de la resurrección. Pero Tomás aquella tarde, como hemos escuchado, no estaba; y, cuando los demás le dijeron que habían visto al Señor, respondió que, mientras no viera y tocara aquellas llagas, no lo creería. Ocho días después, Jesús se apareció de nuevo en el cenáculo, en medio de los discípulos: Tomás también estaba; se dirigió a él y lo invitó a tocar sus llagas. Y entonces, aquel hombre sincero, aquel hombre acostumbrado a comprobar personalmente las cosas, se arrodilló delante de Jesús y dijo: «Señor mío y Dios mío» (Jn 20,28).

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Tags: Juan Pablo II, Santo, Canonizacion

Martes, 22 de abril de 2014
Publicado por GEGM_81 @ 22:49
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ACTO DE CONSAGRACIÓN DEL MUNDO a la Divina Misericordia

/†\ Homilía de S.S. Juan Pablo II. Misa de consagración del santuario de la Divina Misericordia - Consagración del mundo a la Divina Misericordia. Santuario de Lagiewniki 17-VIII-02.

Hoy, en este santuario, quiero consagrar el mundo a la Misericordia divina.

"Oh inconcebible e insondable misericordia de Dios, ¿quién te puede adorar y exaltar de modo digno? Oh sumo atributo de Dios omnipotente, tú eres la dulce esperanza de los pecadores" (Diario, 951, ed. it. 2001, p. 341).

Amadísimos hermanos y hermanas:

1. Repito hoy estas sencillas y sinceras palabras de santa Faustina, para adorar juntamente con ella y con todos vosotros el misterio inconcebible e insondable de la misericordia de Dios.

Como ella, queremos profesar que, fuera de la misericordia de Dios, no existe otra fuente de esperanza para el hombre. Deseamos repetir con fe: Jesús, confío en ti.

De este anuncio, que expresa la confianza en el amor omnipotente de Dios, tenemos particularmente necesidad en nuestro tiempo, en el que el hombre se siente perdido ante las múltiples manifestaciones del mal.

Es preciso que la invocación de la misericordia de Dios brote de lo más íntimo de los corazones llenos de sufrimiento, de temor e incertidumbre, pero, al mismo tiempo, en busca de una fuente infalible de esperanza.

Por eso, venimos hoy aquí, al santuario de Lagiewniki, para redescubrir en Cristo el rostro del Padre: de aquel que es "Padre misericordioso y Dios de toda consolación" (2 Co 1, 3).

Con los ojos del alma deseamos contemplar los ojos de Jesús misericordioso, para descubrir en la profundidad de esta mirada el reflejo de su vida, así como la luz de la gracia que hemos recibido ya tantas veces, y que Dios nos reserva para todos los días y para el último día. [...]


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Tags: Canonizacion, Juan Pablo II, Divina Misericordia

Mi?rcoles, 16 de abril de 2014
S?bado, 09 de noviembre de 2013
Publicado por GEGM_81 @ 14:20  | Santos
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JUAN PABLO II

ÁNGELUS

Domingo 1 de noviembre de 1981
Solemnidad de Todos los Santos

1. "Creo en el Espíritu Santo, Señor y Dador de vida: Credo in Spiritum Sanctum, Dominum et vivificantem".

Las palabras de la profesión de fe que repetimos en la Santa Misa nos recuerdan el Concilio Constantinopolitano I que se celebró el año 381, cuyo aniversario se celebra este año, después de 16 siglos. La solemne jornada de acción de gracias por la obra de este Concilio tuvo lugar en la fiesta de Pentecostés de este año, tanto en Constantinopla como en Roma.

En la festividad de hoy, las palabras de la profesión que debemos a este Concilio proyectan una luz particular sobre el misterio de Todos los Santos. Efectivamente, ¿quiénes son aquellos a quienes la Iglesia dedica la solemnidad de hoy, sino el fruto de la obra santificante del Espíritu de verdad y de amor, que es el Espíritu Santo? ¿Qué es la santidad de tantos hermanos y hermanas -conocidos por su nombre, o no- a los que honramos particularmente este día, sino la madura plenitud de esa vida que precisamente Él, el Espíritu Santo, injerta en el alma del hombre?

¡Él "que es Señor y Dador de vida"! [...]


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Tags: Santos

Martes, 27 de noviembre de 2012
Publicado por GEGM_81 @ 1:51  | Virgen Mar?a
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PLEGARIA DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II 
EN LA CAPILLA DE LA MEDALLA MILAGROSA 


Sábado 31 de mayo de 1980

 

Dios te salve, María, 
llena eres de gracia, 
el Señor es contigo, 
bendita tú eres entre todas las mujeres 
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. 
Santa María, Madre de Dios, 
ruega por nosotros pecadores, 
ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén.

Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Vos.

Esta es la oración que tú inspiraste, oh María, a Santa Catalina Labouré en este mismo lugar hace ciento cincuenta años; y esta invocación, grabada en la medalla, la llevan y pronuncian ahora muchos fieles por el mundo entero. [...]


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Tags: medalla milagrosa

S?bado, 06 de octubre de 2012
Publicado por GEGM_81 @ 4:55  | Santos
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Imagen de Jesús Misericordioso

JUAN PABLO II, EL PAPA DE LA DIVINA MISERICORDIA

Juan Pablo II ha sido un infatigable Apóstol de la Misericordia de Dios, asociada con su papado. Correspondió a Karol Wojtyla, en 1965, como Arzobispo de Cracovia, iniciar el proceso informativo diocesano de Sor Faustina, fallecida en 1938. Y concluirlo en 1967, siendo ya Cardenal. Este proceso supuso un profundo estudio teológico sobre el manuscrito original del Diario de la religiosa cuya difusión había sido prohibida por el Vaticano desde 1959, como medida de prudencia ante las inexactas y confusas traducciones que circulaban, por no haber estado el texto original disponible por el régimen político imperante en Polonia. Karol Wojtyla , a inicios de 1978, recomendó al Vaticano revocar la prohibición de su difusión. Seis meses después de acogida la recomendación, éste ascendería al trono de San Pedro. “El mensaje de la Divina Misericordia siempre ha estado muy cercano y es muy estimado por mí, y él, en cierto sentido, ha forjado la imagen de este pontificado” afirmó el Papa ante la tumba de Sor Faustina en 1997. Su segunda encíclica papal, dada en 1980, fue Rico en Misericordia, la cual el Papa relacionaría públicamente con Santa Faustina. El Santo Padre escogió el segundo domingo de Pascua del año 1993 para beatificar a Sor Faustina y volvió a escoger esta fecha, para canonizarla en el Año Jubilar 2000 e instituir el Domingo de la Divina Misericordia, la fecha especificada por Cristo para su festividad anual. En el 2002, después de enriquecer la celebración del Domingo de la Divina Misericordia con indulgencias, el Papa realizó el último viaje a su tierra natal. El lema y proclama del viaje fue Dios, Rico en Misericordia. Afirmó: “aquí, en Cracovia, en Lagiewniki, esta verdad tuvo su revelación particular. Desde aquí, gracias al humilde servicio de una insólita testigo, Santa Faustina, resuena el mensaje evangélico del Amor Misericordioso de Dios”. En ese viaje, consagró el nuevo Santuario Mundial a la Divina Misericordia y a la vez el mundo entero a la Divina Misericordia, ocasión en la que afirmó: “Es preciso transmitir al mundo este fuego de la misericordia. En la Misericordia de Dios el mundo encontrará la paz, y el hombre, la felicidad”. Juan Pablo II reconoció la profundidad y riqueza espiritual contenida en el mensaje de la Divina Misericordia, cuya devoción nos lleva a la esencia misma del cristianismo. Dios es amor y misericordia. Cristo es el amor y la misericordia encarnados. El Corazón de Cristo es la fuente misma del amor y de la misericordia. Esta es la esencia del mensaje de la Divina Misericordia que Cristo quiso hacer llegar al mundo por medio de Santa Faustina, y que el Papa Juan Pablo II, como Sumo Pontífice, validó y se esforzó por transmitir, y hacer comprender, a su Iglesia. La fecha escogida por Dios para llamar ante su presencia a Juan Pablo II constituye un mensaje muy elocuente para la humanidad, y un merecido premio para este infatigable Apóstol de la Divina Misericordia. Fue la noche del sábado de la octava de Pascua, justo cuando la Iglesia Católica iniciaba en el mundo entero, la celebración del Domingo de la Divina Misericordia. El Papa participó, en su lecho de muerte, en su última celebración eucarística sobre esta tierra: la del Domingo de la Divina Misericordia, en la intimidad de su habitación pocos minutos antes de su partida.

El mismo sábado por la noche fue recibida en Polonia una comunicación del Santo Padre preparada para su tierra natal, solicitando no dejar de celebrar la Fiesta del Domingo de la Divina Misericordia. El domingo, en la Plaza de San Pedro, fue leído un mensaje que el Papa había dejado preparado para los festejantes de la Divina Misericordia. “El Señor resucitado ofrece en don su amor que perdona, reconcilia y reabre el alma a la esperanza. Este misterio de amor está al centro de la hodierna liturgia del Domingo in albis, dedicado al culto de la Divina Misericordia. A la humanidad, al tiempo que parece perdida y dominada por el poder del mal, del egoísmo y del miedo, el Señor resucitado ofrece en don su amor que perdona, reconcilia y reabre el alma a la esperanza. Es amor que convierte los corazones y dona la paz. ¡Cuánta necesidad tiene el mundo de comprender y de acoger la Divina Misericordia!. Aquellas llagas dolorosas, que ocho días después hizo tocar al incrédulo Tomás, revelan la Misericordia de Dios, que ‘ha amado tanto al mundo hasta dar a su Hijo Unigénito. Señor, que con tu muerte y resurrección revelas el amor del Padre, nosotros creemos en Ti y con confianza repetimos hoy: ¡Jesús, en Ti confio!, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Que ayudados por María podamos comprender el sentido verdadero del gozo pascual, que se funda en esta certeza: Aquel que la Virgen ha llevado en su seno, que ha sufrido y ha muerto por nosotros, ha verdaderamente resucitado. ¡Aleluya!”. El Cardenal Joseph Ratzinger, Decano del Colegio Cardenalicio y futuro Papa Benedicto XVI, dijo durante la homilía del funeral de Juan Pablo II: “El interpretó (Juan Pablo II) para nosotros el misterio pascual como misterio de la Divina Misericordia. Escribe en su último libro: El límite impuesto al mal es, en definitiva, la Divina Misericordia” (Memoria e Identidad, pág. 70).

Santa María Faustina

Santa Faustina

1 - BIOGRAFIA DE SANTA MARÍA FAUSTINA KOWALSKA

Siempre que hay una crisis de naturaleza espiritual, social, o política, que ha amenazado al ser humano, Dios ha elevado visionarios para ayudar a que la gente sobreviva a este acontecimiento y lo profetice. Recordando algunos: Francisco de Asís, Catalina de Siena, Juana de Arco, Margarita María Alacoque, Bernardette de Lourdes y Teresa de Lisieux. En el siglo XX para contrarrestar el ateísmo, el materialismo, y el humanismo, Dios envió a la Virgen María a tres niños de Fátima; y cuando Hitler ascendía al poder, el mismo Jesús se apareció desde los años 1931 a 1938, a una campesina polaca, la Hermana Faustina. Santa Faustina Kowalska, figura hoy entre los santos más conocidos de la Iglesia. Por medio de ella Jesucristo, Rey de Misericordia, comunicó al mundo el gran mensaje de la Divina Misericordia, fuente de salvación y gracias para todos los hombres, y mostró el modelo de perfección de la vida cristiana basado en la confianza en Dios y en la actitud de misericordia hacia el prójimo. [...]


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Tags: santa faustina, divina misericordia

Jueves, 20 de septiembre de 2012
Publicado por GEGM_81 @ 5:43  | Derechos Humanos
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Transcribimos a continuación un fragmento de la Encíclica Evangelium Vitae, del Papa Juan Pablo II, dedicado al análisis de este tipo de técnicas:

Hoy una gran multitud de seres humanos débiles e indefensos, como son, concretamente, los niños aún no nacidos, está siendo aplastada en su derecho fundamental a la vida... También las distintas técnicas de reproducción artificial, que parecerían puestas al servicio de la vida y que son practicadas no pocas veces con esta intención, en realidad dan pie a nuevos atentados contra la vida. Más allá del hecho de que son moralmente inaceptables desde el momento en que separan la procreación del contexto integralmente humano del acto conyugal, estas técnicas registran altos porcentajes de fracaso. Este afecta no tanto a la fecundación como al desarrollo posterior del embrión, expuesto al riesgo de muerte por lo general en brevísimo tiempo. Además, se producen con frecuencia embriones en número superior al necesario para su implantación en el seno de la mujer, y estos así llamados « embriones supernumerarios » son posteriormente suprimidos o utilizados para investigaciones que, bajo el pretexto del progreso científico o médico, reducen en realidad la vida humana a simple « material biológico » del que se puede disponer libremente...

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Tags: fertilizacion artificial, fecundacion in vitro, derecho a la vida