S?bado, 02 de abril de 2011
Publicado por GEGM_81 @ 7:48  | Familia
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Autor: Felipe de Urca | Fuente: http://juanpabloinolvidable.blogspot.com
?Qu? lugar ocupaba la defensa y promoci?n de la vida, en el Magisterio de Juan Pablo II?
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?Qu? lugar ocupaba la defensa y promoci?n de la vida, en el Magisterio de Juan Pablo II?

Consciente de las especiales dificultades de la cultura contempor?nea para reconocer el significado y valor de la vida humana en toda su plenitud, Juan Pablo II colocaba ?el Evangelio de la vida? en el centro de su magisterio. La enc?clica Evangelium Vitae, es una bell?sima exposici?n del valor sagrado e inviolable de toda vida humana, desde su inicio y hasta su t?rmino. Sobre este valor se fundamentan, advert?a el Papa, la convivencia humana y la misma comunidad pol?tica.

No ha faltado en sus intervenciones, la denuncia de las amenazas que se ciernen sobre la vida humana: el aborto, la eutanasia y la manipulaci?n de embriones; tambi?n el terrorismo y la explotaci?n econ?mica que condena al hambre a poblaciones enteras.

Juan Pablo II observaba una especie de eclipse del valor de la vida en nuestra cultura contempor?nea, y por eso ped?a a todos los miembros de la Iglesia, que ofrezcan nuevos signos de esperanza para edificar una civilizaci?n de la verdad y del amor.

?Qu? les ha dicho el Papa a la familia?

Cuando Juan Pablo II le hablaba a la familia, pensaba siempre en la Sagrada Familia de Nazaret. Cristo vino al mundo en el seno de una Familia. Y Cristo viene a cada una de nuestras familias en la medida en que son lo primero y los m?s importante para cada uno de nosotros, y, as?, se cumple lo que afirma el Concilio Vaticano II, que Cristo ?manifiesta plenamente el hombre al propio hombre?. Muchas han sido las ocasiones en las que Juan Pablo II se ha dirigido a las familias. Hay dos textos suyos de especial relevancia: la enc?clica ?Familiaris consortio? y la Carta a las Familias, con motivo del a?o internacional de las familias. En ambos textos, el Papa insiste en que no hay persona, ni sociedad, sin familia. La especial preocupaci?n de la Iglesia, y el particular trabajo por la causa de la familia, no es m?s que un empe?o por la dignidad del hombre, por la defensa del hombre en toda su integridad. La familia es la aut?ntica escuela de amor, de verdad, de caridad, de libertad y de generosidad. El futuro del hombre, de la humanidad, depende de la familia. ?La Iglesia, ha escrito Juan Pablo II, conoce el camino por el que la familia puede llegar al fondo de su m?s ?ntima verdad. Este camino, que la Iglesia ha aprendido en la escuela de Cristo y en la de la historia no lo impone, sino que siente en s? la exigencia apremiante de proponerla a todos sin temor, con gran confianza y esperanza, aun sabiendo que la ?buena nueva? conoce el lenguaje de la cruz?.

?Qu? les ha dicho Juan Pablo II a los ni?os?

Un d?a, Jes?s, dijo ?Dejad que los ni?os se acerquen a m?. Juan Pablo II tambi?n ha repetido las palabras del Maestro: Dejad que los ni?os se acerquen a m?. El 13 de diciembre de 1994, el Papa escribi? una deliciosa carta a los ni?os del mundo en la que les dec?a que ?si es cierto que un ni?o es la alegr?a no s?lo de sus padres, sino tambi?n de la Iglesia y de toda la sociedad, es cierto igualmente que en nuestros d?as muchos ni?os, por desgracia, sufren o son amenazados en varias partes del mundo: padecen hambre y miseria, mueren a causa de enfermedades y de la desnutrici?n, perecen v?ctimas de la guerra, son abandonados por sus padres o condenados a vivir sin hogar, privados del calor de una familia propia, soportan muchas formas de violencia y de abuso por parte de los adultos?. Juan Pablo II nos ha ense?ado a los mayores, hablando a los ni?os, qu? significa aquello que dijo Jes?s: ?Si no os hac?is como ni?os no entrar?is en el reino de los cielos? S?lo quienes encuentran en Dios a un Padre; s?lo los que est?n llenos de entrega confiada y son ricos en bondad y puros, son como ni?os. La mejor tarjeta de presentaci?n para entrar en el reino de los cielos.

?Qu? les ha dicho Juan Pablo II a los ancianos?

Cumplidos ya 79 a?os, un d?a, Juan Pablo II, cogi? su pluma y se puso escribir una carta a los ancianos. La carta comenzaba as?: ?He sentido el deseo, siendo yo tambi?n anciano, de ponerme en di?logo con vosotros. Lo hago, ante todo, dando gracias a Dios por los dones y las oportunidades que hasta hoy me ha concedido en abundancia?. M?s adelante, el Papa anciano nos recordaba a todos que ?los ancianos ayudan a ver los acontecimientos terrenos con m?s sabidur?a, porque las vicisitudes de la vida los han hecho expertos y maduros. Ellos son depositarios de la memoria colectiva y, por eso, int?rpretes privilegiados del conjunto de ideales y valores comunes que rigen y gu?an la convivencia social. Excluirlos es como rechazar el pasado, en el cual hunde sus ra?ces el presente, en nombre de una modernidad sin memoria?. Y, al final, el Papa anciano invitaba a los ancianos del mundo a rezar con ?l: ?Cuando venga el momento del ?paso? definitivo, conc?denos afrontarlo con ?nimo sereno, sin pesadumbre por lo que dejemos. Porque al encontrarte a Ti, despu?s de haberte buscado tanto, nos encontraremos con todo valor aut?ntico experimentado aqu? en la tierra, junto a quienes nos han precedido en el signo de la fe y de la esperanza?.

?Qu? les ha dicho el Papa a las mujeres?

El 4 de septiembre de 1995 se inaugur? la Conferencia de Pek?n sobre la mujer en el mundo. La Secretaria General de esa conferencia, la se?ora Gertrude Mongella, se hab?a reunido meses antes con Juan Pablo II. Al t?rmino de la entrevista coment? que ?si todo el mundo razonara como Juan Pablo II, no ser?a necesario celebrar conferencias de esta clase?. El 29 de junio de 1995, Juan Pablo II escribi? una Carta a las mujeres en la que dec?a ?la dignidad de la mujer ha sido ignorada con demasiada frecuencia y sus prerrogativas, tergiversadas. Se las ha relegado al margen de la sociedad y se las ha reducido a simples siervas, lo que ha conducido a un empobrecimiento espiritual de la humanidad?. Juan Pablo II ha explicado, como nadie, lo que es y significa ?el genio femenino?, y nos ha recordado a todos que ?el respeto por la mujer, el asombro por el misterio de la feminidad, y en fin, el amor esponsal de Dios mismo y de Cristo como se manifiesta en la Redenci?n, son todos elementos de la fe y de la vida de la Iglesia que no han estado nunca completamente ausentes de Ella?. Juan Pablo II ha abierto las espuertas a una rica y fecunda teolog?a de la mujer, que se fija en la Virgen Mar?a como inspiradora sin igual.

?Por qu? consideraba Juan Pablo II a la familia una esperanza firme para el futuro de la humanidad?

El Papa ha dedicado una parte importante de su predicaci?n a explicar el profundo misterio de la uni?n conyugal, as? como la vida de la familia que nace de ella. El ser humano no fue creado para la soledad, sino para la comuni?n, y ?sta se realiza de un modo singular en la relaci?n entre un hombre y una mujer que deciden unir sus existencias en un ?nico proyecto de vida. Juan Pablo II observaba que a pesar de las dificultades, Jes?s no dej? de afirmar el designio originario de Dios sobre el matrimonio: un amor incondicional, indisoluble y abierto a la vida. Como pastor cercano, el Papa no desconoc?a las dificultades y los dramas en la vida de las familias, pero tambi?n sab?a que Jes?s proporciona a los esposos, a trav?s del sacramento, la gracia necesaria para superarlas. Las familias cristianas est?n llamadas a ofrecer un testimonio de caridad y acogida, convirti?ndose as? en protagonistas de la misi?n de la Iglesia.

?C?mo entend?a Juan Pablo II la relaci?n entre la fe y la raz?n humana?

Para Juan Pablo II la fe y la raz?n son como las dos alas con las cuales el esp?ritu humano se eleva hacia la contemplaci?n de la verdad. Por una parte, en el hombre alienta el deseo de conocer la verdad de s? mismo, de la realidad entera y de su Misterio ?ltimo, que es Dios. Por otra, Dios mismo ha querido revelarse en t?rminos comprensibles, a trav?s de las palabras y los gestos de Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre. En su enc?clica Fides et Ratio, Juan Pablo II muestra el drama de la separaci?n entre fe y raz?n, porque si la raz?n del hombre se ve privada de la Revelaci?n, se vuelve presuntuosa o tiende a renunciar a su meta final; y si la fe ignora la raz?n, corre el peligro de verse reducida a mito o superstici?n.

Por eso ha pedido a los fil?sofos y cient?ficos una nueva apertura al anuncio cristiano, y a los te?logos, un renovado empe?o para expresar la fe en el contexto cultural de nuestro tiempo.

?Que dec?a el Papa a los j?venes novios y matrimonios en un mundo en el que la familia est? siendo atacada?


Con ocasi?n del encuentro del Papa con los j?venes en el estadio Santiago Bernab?u en su primera visita a Espa?a, dirigi?ndose a los j?venes les dijo: ?J?venes que me escuch?is... Cristo desea ense?aros la maravillosa riqueza del amor conyugal. Dejad que sea ?l quien hable a vuestro coraz?n. No huy?is de ?l. Tiene algo importante que deciros para el futuro de vuestro amor...? Invitaba a los j?venes a que se esfuercen por descubrir la verdadera dimensi?n del amor, dejando de lado lo que el mundo quiere venderles. Los j?venes han de hacer que el amor vuelva a su fuente: Cristo, siendo testigos de la verdad, del amor... ?nica verdad digna de seres humanos, llamados a formar parte de la familia de Dios...


Tags: Juan Pablo II, Vida, Familia

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