Lunes, 18 de abril de 2011
Publicado por GEGM_81 @ 5:07  | Beatificaci?n
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Entrevista a Mons. Sławomir Oder, sacerdote polaco y postulador de la causa de beatificaci?n de Juan Pablo II. Con diversas an?cdotas, explica la impresi?n que le ha causado investigar la vida del futuro beato.

12 de abril de 2011
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Mons. Oder, la Iglesia le ha encargado una tarea de mucha responsabilidad?

Ser postulador de la causa de Juan Pablo II es un regalo que me ha hecho la Providencia, no encuentro otros motivos.

Opus Dei - Mons. Sławomir Oder, sacerdote polaco y postulador de la causa de beatificaci?n de Juan Pablo II.
Mons. Sławomir Oder, sacerdote polaco y postulador de la causa de beatificaci?n de Juan Pablo II.

?Conoci? a Juan Pablo II?

Pude saludarle, como tantos otros miles de sacerdotes, en diferentes encuentros. En especial recuerdo una ocasi?n, cuando yo era un joven sacerdote, en que me llam? el Secretario para invitarme a cenar con el Santo Padre, que en breve viajar?a a Polonia. No supe nunca el motivo de la invitaci?n, y sigo sin saberlo. Al finalizar la cena, cuando nos dirig?amos hacia la cocina ?porque Juan Pablo II siempre pasaba por all? para agradecer el trabajo a los cocineros- me manifest? su inquietud porque la situaci?n pol?tica en Polonia hab?a empeorado justo antes de su visita. Yo, joven sacerdote, le dije: ?Santo Padre, hay que leer esa contrariedad a la luz de la Providencia?. ?l se par?, me mir? divertido, y me dijo: ?Bueno, pienso que de la Providencia creo saber algo...?.

Pero tras estos a?os, sus vidas est?n en cierto modo entrelazadas.

Puedo decir que aunque estos han sido los seis a?os m?s importantes de mi vida, mi biograf?a ha estado en cierto modo siempre unida a la del Papa. Poco antes de que yo iniciase la Universidad, el Cardenal Wojtyla fue elegido Pont?fice. Polonia estaba atravesando una ?poca triste, por lo que la noticia nos llen? a todos de esperanza. Yo dudaba sobre si entrar o no en el seminario, pero aquella ilusi?n general termin? por decidirme. As? que, primero hice mis estudios universitarios y luego inici? el camino al sacerdocio.

"Estos han sido los seis a?os m?s importantes de mi vida. Mi biograf?a ha estado en cierto modo siempre unida a la del Papa".

Y vivi? su fallecimiento desde la Plaza?

La noche en que muri? me encontraba en la Plaza de San Pedro rezando y esperando noticias, como miles y miles de romanos. Cuando nos dijeron que Juan Pablo II ?hab?a pasado a la casa del Padre? me vino a la cabeza la muerte del santo a la que est? encomendada mi parroquia: San Benedetto Giuseppe Labre. Le llamaban ?el vagabundo de Dios?, y cuentan que, a su muerte, los ni?os de Roma comenzaron a correr por las calles difundiendo la noticia: ??Ha muerto un santo!, ?ha muerto un santo!?. ?Yo tambi?n ten?a ese deseo! Aquella noche hubiera deseado correr por las calles gritando: ?Ha muerto Juan Pablo II, ha muerto un santo!

Su santidad era algo en lo que todos estaban de acuerdo

Especialmente durante los primeros meses del proceso recibimos muchas cartas de protesta. Dec?an: ?Es in?til, est?n ustedes perdiendo el tiempo, ?es santo, lo saben todos!?. Pero el proceso ha valido la pena, porque no lo hemos hecho por nosotros, sino pensando en las generaciones futuras. Nosotros tenemos bien impresa en el coraz?n la certeza de su vida santa, pero cuando pasen los a?os muchos nos preguntar?n: ??C?mo fue ese Papa? ?qu? os llev? a creer en su santidad? ?por qu? tuvisteis tanto entusiasmo??. Adem?s, ?l mismo dijo: ?Yo no puedo ser entendido si no es desde dentro?. Ahora podemos decir que lo conocemos mejor.

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?Qu? le ha llamado la atenci?n de la vida de Juan Pablo II?

Una de las cosas que m?s me ha sorprendido es que no me ha sorprendido casi nada. Es decir, Juan Pablo II fue transparente con su vida. No escond?a nada: tal y como le ve?amos, as? era. No existi? un ?Wojtyla medi?tico? y un ?Wojtyla privado?, sino que fue un sacerdote coherente. Y debo decir que la investigaci?n nos ha llevado a descubrir lo que todos ve?an: un hombre que sufr?a, s?, pero que aun as? era feliz, realizado, contento... santo.

?Para qu? sirven los santos?

?l lo explic? en una ocasi?n: ?Los santos sirven para avergonzarnos y para darnos esperanza?. La santidad es un proceso que exige mejora, pero es Dios quien continuamente nos va buscando.

?Se ha extendido mucho la devoci?n al futuro beato?

Hemos recibido muchas cartas de todas partes del mundo. En algunas pone solamente: ?A Juan Pablo II, Roma?. Aunque la mejor ha sido la de un ni?o que escribi?: ?Juan Pablo II. El Para?so?. Evidentemente, lleg? a mi mesa. Tambi?n hemos recibido muchas de no cristianos, que percib?an la santidad del Papa.

?Alguna impresi?n de los testimonios?

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En un cierto momento del proceso, me llam? la atenci?n una frase de las personas que acud?an a declarar, porque se repet?a con mucha frecuencia. Repet?an la expresi?n: ??l me mir? de una manera especial?. Ser? porque Juan Pablo II ve?a en cada persona la imagen de Dios.

Un Papa tan bueno, ?ten?a defectos?

?Defectos? Bueno, imagino que s?, como todos. Algunos dicen que era demasiado transparente. Recuerdo el problema que se cre? cuando una periodista logr? fotografiarlo mientras se lanzaba a la piscina de Castel Gandolfo. Cuando le informaron, dijo: ??De verdad? ?Y d?nde lo podr? ver publicado??. Y es que le daba igual. Otros sostienen que pod?a parecer que daba signos de inquietarse, pero era evidente que ten?a un gran dominio de s?. Siendo Cardenal de Cracovia le informaron de que un sacerdote de la di?cesis recib?a muchas multas porque conduc?a mal. As? que le llam?, le rega?? amablemente y le pidi? que dejase all? su carnet de conducir. Pero en cuanto aquel pobre sacerdote abandon? arrepentido el despacho, Wojtyla reflexion?: ??Y c?mo llegar? este hombre a todas las parroquias que tiene que atender??. As? que enseguida le llamaron y le entreg? de nuevo su carnet. Y..., bueno, le gustaban mucho los dulces, ?pero no pienso que sea un defecto!

?Hay un hilo que une el pontificado de Juan Pablo II y Benedicto XVI?

Benedicto XVI ha trabajado 25 a?os al lado de Juan Pablo II. As? que, si no hubiera sido elegido Papa, ser?a sin duda el testigo m?s importante del proceso. ?l, evidentemente, no se ha pronunciado, pero si se leen sus homil?as de las misas de aniversario por el fallecimiento de su predecesor, son textos que podr?an aplicarse perfectamente en una misa de beatificaci?n... Cuando en alguna ocasi?n le he podido saludar, siempre me ha dicho refiri?ndose al proceso: ?Trabajad r?pido, pero sobre todo... ?trabajad bien!?.

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Fuente: http://www.opusdei.org.ar/art.php?p=43398?





Tags: Juan Pablo II, Beatificación

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