Jueves, 21 de abril de 2011
Publicado por GEGM_81 @ 17:27  | Cuaresma/Pascua
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VIGILIA PASCUAL

HOMIL?A DE JUAN PABLO II

S?bado, 19 de abril de 2003

???

1. "No os asust?is. ?Busc?is a Jes?s el Nazareno, el crucificado? No est? aqu?. Ha resucitado" (Mc 16,6).

Al alba del primer d?a despu?s del s?bado, como narra el Evangelio, algunas mujeres van al sepulcro para embalsamar el cuerpo de Jes?s que, crucificado el viernes, r?pidamente hab?a sido envuelto en una s?bana y depositado en el sepulcro. Lo buscan, pero no lo encuentran: ya no est? donde hab?a sido sepultado. De ?l s?lo quedan las se?ales de la sepultura: la tumba vac?a, las vendas, la s?bana. Las mujeres, sin embargo, quedan turbadas a la vista de un "joven vestido con una t?nica blanca", que les anuncia: "No est? aqu?. Ha resucitado".

Esta desconcertante noticia, destinada a cambiar el rumbo de la historia, desde entonces sigue resonando de generaci?n en generaci?n: anuncio antiguo y siempre nuevo. Ha resonado una vez m?s en esta Vigilia pascual, madre de todas las vigilias, y se est? difundiendo en estas horas por toda la tierra.?

2. ?Oh sublime misterio de esta Noche Santa! Noche en la cual revivimos ?el extraordinario acontecimiento de la Resurrecci?n! Si Cristo hubiera quedado prisionero del sepulcro, la humanidad y toda la creaci?n, en cierto modo, habr?an perdido su sentido. Pero T?, Cristo, ?has resucitado verdaderamente!

Entonces se cumplen las Escrituras que hace poco hemos escuchado de nuevo en la liturgia de la Palabra, recorriendo las etapas de todo el designio salv?fico. Al comienzo de la creaci?n "Vio Dios todo lo que hab?a hecho: y era muy bueno" (Gn 1,31). A Abrah?n hab?a prometido: "Todos los pueblos del mundo se bendecir?n con tu descendencia" (Gn 22,18). Se ha repetido uno de los cantos m?s antiguos de la tradici?n hebrea, que expresa el significado del antiguo ?xodo, cuando "el Se?or salv? a Israel de las manos de Egipto" (Ex 14,30). Siguen cumpli?ndose en nuestros d?as las promesas de los Profetas: "Os infundir? mi esp?ritu, y har? que camin?is..." (Ez 36,27).?

3. En esta noche de Resurrecci?n todo vuelve a empezar desde el "principio"; la creaci?n recupera su aut?ntico significado en el plan de la salvaci?n. Es como un nuevo comienzo de la historia y del cosmos, porque "Cristo ha resucitado, primicia de todos los que han muerto" (1 Co 15,20). ?l, "el ?ltimo Ad?n", se ha convertido en "un esp?ritu que da vida" (1 Co 15,45).

El mismo pecado de nuestros primeros padres es cantado en el Preg?n pascual como "felix culpa", "?feliz culpa que mereci? tal Redentor!". Donde abund? el pecado, ahora sobreabund? la Gracia y "la piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular" (Salmo resp.) de un edificio espiritual indestructible.

En esta Noche Santa ha nacido el nuevo pueblo con el cual Dios ha sellado una alianza eterna con la sangre del Verbo encarnado, crucificado y resucitado.?

4. Se entra a formar parte del pueblo de los redimidos mediante el Bautismo. "Por el bautismo -nos ha recordado el ap?stol Pablo en su Carta a los Romanos- fuimos sepultados con ?l en la muerte, para que, as? como Cristo fue despertado de entre los muertos por la gloria del Padre, as? tambi?n nosotros andemos en una vida nueva" (Rm 6,4).

Esta exhortaci?n va dirigida especialmente a vosotros, queridos catec?menos, a quienes dentro de poco la Madre Iglesia comunicar? el gran don de la vida divina. De diversas Naciones la divina Providencia os ha tra?do aqu?, junto a la tumba de San Pedro, para recibir los Sacramentos de la iniciaci?n cristiana: el Bautismo, la Confirmaci?n y la Eucarist?a. Entr?is as? en la Casa del Se?or, sois consagrados con el ?leo de la alegr?a y pod?is alimentaros con el Pan del cielo.

Sostenidos por la fuerza del Esp?ritu Santo, perseverad en vuestra fidelidad a Cristo y proclamad con valent?a su Evangelio.?

5. Queridos hermanos y hermanas aqu? presentes. Tambi?n nosotros, dentro de unos instantes, nos uniremos a los catec?menos para renovar las promesas de nuestro Bautismo. Volveremos a renunciar a Satan?s y a todas sus obras para seguir firmemente a Dios y sus planes de salvaci?n. Expresaremos as? un compromiso m?s fuerte de vida evang?lica.

Que Mar?a, testigo gozosa del acontecimiento de la Resurrecci?n, ayude a todos a caminar "en una vida nueva"; que haga a cada uno consciente de que, estando nuestro hombre viejo crucificado con Cristo, debemos considerarnos y comportarnos como hombres nuevos, personas que "viven para Dios, en Jesucristo" (cf. Rm 6, 4.11).

Am?n. ?Aleluya!

Vaticano

Para leer el Evangelio citado:

http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__PVI.HTM?


Tags: Semana Santa, Pascua, Resurrección, Juan Pablo II

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